Los procesos de impresión basados en la consecución de una determinada gama cromática mediante la mezcla de varias tintas, se basan en la combinación de estas en un porcentaje de hasta el 100% de las distintas tintas primarias, combinando diversas proporciones de las mismas para la reproducción de una imagen impresa simulando la sensación de tono continuo de una imagen fotográfica. De esta manera, con la combinación en distintos porcentajes de las tintas primarias es posible reproducir millones de colores, siendo teóricamente posible la combinación del 100% de cada una de las tintas primarias, lo cual podría suponer un 400% de aporte de tinta en sistemas de impresión en cuatricomía (CMYK), pero hasta un 600% ó 700% en sistemas de impresión Hi-Fi, como hexacromía o heptacromía respectivamente.

Ahora bien, debido a la interacción y a las características de los distintos materiales necesarios para la producción gráfica, como las características reológicas de las tintas, transparencia de las mimas o porosidad y capacidad de absorción del soporte, principalmente, el excesivo aporte de tinta puede producir serios problemas, tanto a nivel productivo (comportamiento del soporte en la máquina, debido a la cantidad de humedad proporcionada por la tinta o de secado por la imposibilidad de absorber la misma), como a nivel de calidad de producto impreso, (las distintas posibilidades de mezclas de los colores primarios, definen la colorimetría de los colores secundarios y terciarios, además de la dificultad añadida de mantener una coherencia y estabilidad del color durante la tirada, principalmente en los tonos neutros cuando estos son producidos en porcentajes semejantes o similares de las propias tintas primarias) es decir, la suma del 100% de cada una de las tintas primarias de los sistemas de impresión o lo que es lo mismo, un 400%, 600% ó 700% de tinta en un mismo punto, afecta evidentemente al consumo de tinta sin generar por ello una mejor gama cromática, pero sobre todo afecta técnicamente en la calidad del producto impreso, llegando a mostrar los siguientes problemas:
- Bajo contraste de impresión:
- Empastamiento en las zonas de los ¾ de tono o las sombras.
- Perdida de detalle en las sombras.
- Problemas de secado y/o repinte.
- Desequilibrio de tonos, principalmente en tonos neutros, debido a la dificultad de mantener un aporte de solución de mojado homogéneo durante la tirada de impresión.
- Efecto arco iris por desequilibrio en la ganancia de punto en tonos sensibles.
- Efecto moiré, más visible en áreas oscuras compuesto de porcentajes de los distintos colores primarios como son los tonos marrón y equivalentes.
- Problemas de sobreimpresión de tres o más tintas con medios tonos superiores al 50%.
- Efectos de metamerismo, especialmente suceptible de aparecercuando un color es reproducido por la combinación de varias tints primarias.
- Imposibilidad de utilizar papeles de bajo gramaje, debido a la dificultad de estos de absorber tal cantidad de tinta.
Por este motivo, es muy importante ajustar adecuadamente la Cobertura Total de Tinta o TIC (Total Ink Coverage: Cobertura total de tinta), para cada trabajo de impresión en función de las variables a utilizar (sistema de impresión, estado de máquina, tipos y características de los soportes y tintas).

Disminuir el consumo de tinta mediante la reducción del componente gris
GENERACIÓN DE NEGRO
El negro no es un color real, no se puede generar por descomposición de la luz. En síntesis aditiva la sensación de negro es la ausencia de luz, con lo cual el negro se genera en función de la componente gris, es decir, aquellas zonas de la imagen en las que actúan simultáneamente las tres tintas CMY.
Como ya se ha mencionado el negro se utilizará en aquella zona de la imagen que sea negra, oscura o contenga grises. La solución pasa, entonces, por sustituir aquellas partes de la imagen CMY por negro, es decir, aquellas zonas que participan al mismo tiempo de cian, magenta y amarillo serán sustituidas por un porcentaje de negro. Este porcentaje vendrá determinado por el menor de los porcentajes de las tintas CMY. Surge así el concepto de negro esquelético.
Aquellos porcentajes comunes de cian, magenta y amarillo formarán un NegroCMY, (según el porcentaje así será el grado de gris), este porcentaje de NegroCMY será sustituido por el mismo porcentaje de tinta negra, NegroK. El resto de porcentajes de las componentes nos darán el tono y la saturación del color. De este modo, se podría decir que un color podría definirse con sólo dos componentes, ya que en el momento en el que participara una tercera se formaría NegroCMY que podría ser sustituido en igual proporción por tinta negra sin que por ello se viera afectado el color.
GCR/UCR
Hemos visto que sustituir un determinado porcentaje de CMY por el mismo porcentaje de K conseguía incrementar el contraste de la imagen, ya que la densidad máxima de la tinta negra, 2.0 D, es superior a la conseguida por la superposición de las tres tintas, 1.6 D aproximadamente. Esta sustitución del Negro CMY por el Negro K también conlleva otra serie de ventajas:
Reduce el porcentaje total de tintas en las sombras. Si para conseguir un 20% de Negro CMY era necesario un 20% de cada tinta, lo que supondría una cobertura del 60%, con Negro K sólo será necesario un 20% de tinta.

De esta manera, se ve reducido el trapping de impresión, ya que al ser menos la cantidad de tinta necesaria para la reproducción de un color es menor la cantidad de tinta acumulada en el soporte, lo que lleva a una mejor aceptación de las tintas.
Al reducirse la necesidad de tintas CMY también se reduce el coste de las tintas empleadas. Lo que hace de éste un proceso más económico. La generación de negro se puede modificar con las distintas técnicas de reducción del color existentes en el mercado, técnicas que consisten en reducir porcentajes de tintas de color para incrementarlos en la tinta negra. Las técnicas más generalizadas para la generación del negro son:
Eliminación de color en los tonos neutros, UCR (Under Color Removal).
Técnica que reduce en cantidades proporcionales cian, magenta y amarillo y las sustituye por negro. Sólo afecta a las áreas neutras de la imagen, a los grises, aquellas zonas con iguales cantidades de cian, magenta y amarillo, de manera que no afecta a los colores saturados.
De este modo, se consigue el mismo ennegrecimiento, pero no con las tintas de color sino con
negro, lo que reduce la cantidad de tinta utilizada y aporta mayor profundidad en las sombras. Podemos emplear distintos porcentajes de UCR, realizándose una mayor o menor aportación de negro.
El resultado de una imagen impresa debe ser la misma usando UCR o no usándola.
Sustitución del componente gris, GCR (Gray Component Replacement)
La técnica GCR se puede considerar como una extensión de la técnica UCR, ya que no sólo actúa en los colores neutros, sino en todos aquellos colores compuestos de distintas proporciones de cian, magenta y amarillo. Esta técnica funciona reduciendo la componente gris de un color. Para ello se calcula el porcentaje común de color en base al color menos representado, lo que produce un tono neutro que será sustituido por negro.
Como se puede observar esta técnica podría llevar a la eliminación del tercer color, lo que podría generar variaciones en los tonos, lo cual desaconseja utilizar reducciones elevadas.
Para compensar la pérdida de densidad de tinta en las áreas de sombras neutras la técnica GCR permite aplicar la técnica de Adición de Color Subyacente, UCA (Under Color Adition), que aumenta el porcentaje de las tintas CMY en las áreas oscuras neutras. De manera que se consiguen sombras ricas y contrastadas en aquellas zonas en las que se hubiera perdido
contraste de ser impresas sólo con tinta negra. Al aumentar el valor de UCA se aumenta el valor CMY que se eliminaba debajo del negro.
La aplicación de estas técnicas no sólo suponen una reducción considerable en la cantidad de tinta utilizada, sino que además contribuyen a mejorar el proceso productivo permitiendo un arranque de máquina más rápido, minimizando los tiempos de pre-entintado y de obtención del pliego Ok, así como optimizando y reduciendo los tiempos de secado y los problemas de repinte; permiten optimizar y reducir el consumo de otras materias primas, especialmente soportes papeleros, ya que el número de pliegos impresos para alcanzar el pliego ok queda drásticamente reducido y mejorar la calidad del producto impreso, mediante la mejor obtención del equilibrio de tono, lo que produce mayor estabilidad en la tirada y productos impresos más homogéneos. Así mismo también se reducen los problemas de metamerismo, sobreimpresión y moiré.
Este artículo está incluido en las acciones de difusión del Proyecto Innoempresa INK SAVER, financiado por el Ministerio de Industria Turismo (MITYC) y Comercio y co-financiado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).